Muchos entornos de IT crecen orgnánicamente a lo largo del tiempo con servidores, sistemas operativos, aplicaciones middleware, sistemas de almacenamiento y redes que se van añadiendo a medida que son necesarios. ¿El resultado? Ineficiencias, complejidad innecesaria, dificultad de gestión y una progresiva reducción de la fiabilidad. La virtualización puede ser una grandísima aliada para combatir esto.
La virtualización es una tecnología diseñada para permitir múltiples cargas de trabajo de distintas aplicaciones, cada una utilizando un entorno y niveles de servicio independientes, pero simulando un entorno de hardware completo en una misma máquina. Ello permite a los servidores virtualizados funcionar prácticamente al máximo de su capacidad. Un entorno virtualizado también es más resistente y puede gestionarse desde un único punto de control, mejorando las operaciones. Todas esas ventajas se suman al ahorro en costes de propiedad en infrastructuras.
Hoy en día, la virtualización cuenta con una amplia aceptación. Muchas compañías usan software VMware en entornos en producción. Qurius fue uno de los primeros partners de VMware y cuenta con una amplia experiencia en la implementación de proyectos de virtualización.