Acceder a la información adecuada, en el momento justo, con el objetivo de tomar la decisión más conveniente. Ésta es la esencia de la Inteligencia de Negocio, también llamada Business Intelligence (BI). No hay suficiente con recopilar información básica, dado que es la interpretación y la presentación de dicha información lo que va a proporcinar valor añadido a una estrategia empresarial.
¿Por qué BI?
Utilizar este tipo de información orientada a la acción se está convirtiendo en una necesidad cada vez más acuciante para las empresas. En particular, cuando éstas tratan de determinar el punto de vista relacionado con su nivel de competitividad en el mercado, pero también debido al incremento del proceso de globalización, los dinámicos y cada vez más compejos procesos corporativos, la velocidad con la que se producen los cambios tecnológicos, la sobrecarga de la información y la influencias legislativas reguladoras que requieren transparencia. La posibilidad de disponer de acceso directo a datos e información relevante está adquiriendo una importancia creciente.
Menor coste, complejidad reducida
Las clásicas soluciones de software de BI ya no resultan suficientes ya que las empresas necesitan obtener conocimiento, informes y análisis directamente de la infraestructura tecnológica. Ello permite reducir los gastos y la complejidad como consecuencia de que la Inteligencia del Negocio se ha convertido en información disponible para un número de usuarios creciente.